Que nadie se llame a engaño, el número uno en el mercado de los procesadores es Intel, que también es el mayor vendedor de tarjetas gráficas gracias a sus chipsets integrados. Experiencia en ese ámbito no le falta, pero el primer puesto en tarjetas gráficas “puras” le corresponde a AMD, desde que se hizo con ATI. El orgullo de la casa es la última tarjeta gráfica profesional, el FireStream 9250 a un teraflop y con un consumo de 150 vatios que puede comprarse por la no muy alta cifra de unos mil dólares.
¿Es esta compra de AMD una amenaza para Intel? Pues parece que más que una amenaza, que a corto plazo les ha hecho pupa, supone una oportunidad porque Intel ha cobrado alas y se siente con energías para cruzar una nueva etapa. Acaban de presentar el proyecto Larrabee, antes presentado para necesidades… militares, pasa verse aplicado en ordenadores domésticos.
La estructura de Larrabee se define por la organización de varios núcleos sobre una misma placa, sin tener que ser inevitablemente idénticos. Pero lo que es nuevo aquí, es que este principio no se aplica a la unidad central o CPU (lo que es ya corriente), ni al procesador gráfico (ya existen GPUs de 256 núcleos), sino a nueva categoría de procesadores utilizados a la vez como GPU y coprocesador de la CPU.

Procesador de cuatro núcleos de Intel. Imagen: Intel.
Los GPU, en efecto, toman progresivamente el control sobre la CPU hasta el punto de que poco a poco se van olvidando de que solo sirven para dibujar el contenido gráfico de lo que vemos en la pantalla. Ciertamente su potencia es enorme, constantemente puesta a prueba por videojuegos cada vez más potentes, pero en ofimática y aplicaciones domésticas todos estos recursos son desaprovechados. Entonces, ¿por qué no desviar una buena parte de su potencia de cálculo a las aplicaciones?
La información que se filtra desde Intel hasta el momento es muy escasa y dispersa, y es posible que tengamos nuevas noticias después del Siggraph 2008, que tendrá lugar del 11 al 15 de agosto. Pero ya se puede definir a la nueva placa como “multicore” basada en de 8 a 48 procesadores (a largo plazo centenares) de estructura X86. Ésta, que era también la de los primeros ordenadores, se ha conservado con el fin de garantizar una compatibilidad total con los programas actuales o incluso antiguos. Pero toda semejanza es poca ya que estos núcleos van a 64 bits, con una capacidad de cálculo vectorial de 16 operaciones por ciclo de reloj. Y con el fin de permanecer en la línea de sus antecesores sin desorientar a los programadores, el nuevo procesador soportará OpenGL y DirectX.
No hay aún indicación, en el momento actual, en cuanto a la velocidad del “animal” (se habla de 1 GHz por núcleo para comenzar, de 32 núcleos a 2 GHz a continuación), y su memoria RAM sería de nivel L2 (módulos de 256 K).

Imagen: Intel.
La gran novedad no se sitúa sin embargo en la estructura del procesador, que no hace otra cosa que extrapolar lo que ya existe, sino en la flexibilidad del código.
¿Flexibilidad del código? Hasta ahora, todos los procesadores comercializados, del fabricante que sea, implican un juego de instrucciones que hacen la potencia y determinan las características lógicas. Pero este código es inmutable. Ahora bien con Larrabee, Intel quiere introducir el concepto de código abierto, lo opuesto a lo que marca el mercado actual.
Concretamente, el juego de instrucciones podrían optimizarse según el comportamiento de programa informático, o incluso del sistema operativo. Intel se compromete así a proporcionar a los desarrolladores interfaces de programación que permitan personalizar el juego de instrucciones del procesador, y así determinar su funcionamiento.
Si el razonamiento de Intel se confirma, se obtendría pues, a largo plazo, un procesador indiferente al sistema operativo utilizado, susceptible de aceptar cualquier software. Pero esta solución, por prometedora que parezca tiene también sus defectos ya que exigirá un importante trabajo por parte de los programadores que, al final, decidirán su éxito… o su fracaso.
Mientras tanto, Cray acaba de hacer saber que integrarán en adelante en sus máquinas los procesadores Intel así como la tecnología Larrabee, hasta ahora trabajaban con AMD. La primera máquina está prevista para 2010/2011. ¿Una señal?
¿Y esta aproximación entre CPU y GPU significa la desaparición de las tarjetas gráficas? En los próximos dos años lo veremos…

Añadir a Del.Icio.Us




Comentarios de “Larrabee, el procesador de Intel de tercera generación”
Aun no se han realizado comentarios.