En el mundo de la robótica la imaginación aún no ha encontrado sus límites y así como encontramos creaciones dedicadas a ayudarnos en nuestras labores diarias, también los hay aquellos que han sido construidos con el único fin de hacernos compañía.
Heart Robot es uno de los robots de este último grupo que tiene un tamaño y una textura pensada para interactuar de manera emocional con los seres humanos.

Construido en plástico, este pequeño robot es, prácticamente, un títere flexible con muchas características robóticas que han sido incluidas y programadas para reaccionar ante el sonido el tacto y los movimientos.
Su nombre, Heart Robot, proviene del pequeño corazón rojo que tiene en su pecho, del lado izquierdo del cuerpo y podemos sentirlo latir a diferentes ritmos.
El robot permite ser acunado, acariciado y se le puede hablar, que él reaccionará a los estímulos percibidos de manera de interactuar con el usuario simulando ser un bebé.
Aunque, en su aspecto, el tamaño se acerca bastante al de un bebé grande, no se ve como uno de verdad, quizás porque se esperaba que se pueda diferenciar un bebé real de este robot.
Corazón Robot es un “emotibot“, es decir, un robot programado para reaccionar ante las emociones humanas que, entre otros dispositivos de su estilo fue exhibido a fines de julio en el Antenna Gallery de London’s Science Museum.
La novedad de este robot es que ha sido diseñado para reconocer cómo es tratado y poder reaccionar en consecuencia, demostrando sentimientos y emociones.
Así, si es bien tratado, su “corazón” late más lentamente, su “respiración” y sus “músculos” se relajan y comienza a cerrar los ojos; al contrario, si es movido violentamente o se le grita, Heart comenzará a respirar más rápido, sus miembros se tensarán y abrirá mucho los ojos.
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